Mark, de Duopixel escribe un artículo donde explica con muy buenos ejemplos el por qué el XML no solo ofrece ventajas para el diseño web.
En este momento estamos pasando por una transición muy curiosa de separación de contenido y presentación, lo cual se popularizó con los estándares web. En este momento llegan los clientes con un documento de word y quieren que se los hagas bonito, ya sea en un libro, en un cartel, en una página de internet o lo que sea que te pidan. En un futuro no tan lejano, las empresas medianas y grandes van a llegar a los diseñadores con documentos XML, y hay que estar preparados para ello.
Telmex actualiza su identidad y quiere que hagas las tarjetas de presentación de todos sus 10,000 empleados, con su respectivo mail, teléfono, móvil, puesto y nombre. Te preguntan en qué formato necesitas el archivo, y tú respondes:
a.. En un archivo de texto. Buena suerte con el copy y paste en tu programa vectorial favorito, seguro vas a alucinar el proyecto al tercer día. Supongamos que te tardas 15 segundos en hacer copy y paste a todos los campos de cada tarjeta. El resultado sale en 208 días de 8 horas cada una.
b.. En un archivo XML. Abres Illustrator y le haces unos ajustes a sus propiedades de utilización de xml, corroboras que todo salga bien en una hora. Tu computadora procesa todo en siete horas y tienes tus archivos listos para mandar a imprimir en un día de trabajo.

