Inicio Contacto Rss

Que Dificil es decir “NO”

Que Difícil es Decir "NO", no es nada censillo,

Aquí algunas recomendación e información que puede ayudar y reflexionar para decir NO

Echazar peticiones implica ser capaz de decir "no " cuando se quiera hacerlo sin sentirse mal por ello.
Tenemos el derecho a decir "no" a peticiones poco razonables y a peticiones que, aunque sean razonables, no queremos acceder a ellas.
Razones por las que ser capaz de decir no es importante:

  1. Ayuda a no implicarse en situaciones en las que después lamentaríamos habernos implicado.
  2. Ayuda a evitar circunstancias en las que sentimos que se aprovechan de nosotros o que nos manipulan.
  3. Nos permite tomar nuestras propias decisiones

Antes de rechazar una petición hay que asegurarse de que entendemos lo que nos piden.
Los rechazos de peticiones deben acompañarse de razones y no de excusas. Se dan razones cuando si éstas cambiasen cambiaría la respuesta. Por ejemplo, si la respuesta es "no puedo, estoy ocupado" estamos ante una razón si en caso de no estar ocupados diariamos "sí". Sin embargo, estaríamos ante una excusa si aunque no estemos ocupados seguiríamos diciendo que "no" (y esto ocurre por "estoy ocupado" es una excusa y la verdadera razón es otra, por ejemplo "no me apetece"). Las excusas se pueden convertir en trampas. Por ejemplo, si se pone la excusa "estoy ocupado" para rechazar una demanda, la persona que hace la petición podría preguntar "¿cuándo estarías disponible?".
Creencias poco racionales como las siguientes pueden bloquear respuestas asertivas: "si de verdad le quiero debería acceder a lo que me pide", pues el cariño no implica necesariamente una ayuda constante o excesiva, o "es más fácil acceder a la petición que enfrentarme a cómo reaccionará si no accedo".

Màs Información

y porque pasa eso, porque no podemos decir NO: porque estamos educados para obedecer

Desde la infancia nos inculcan la idea de que ser responsable y maduro equivale a no saltarse las normas. Vivir desbordados y no tener tiempo libre es signo de éxito profesional y genera buena imagen social, pero ¿qué ocurre con las necesidades personales? La persona que acostumbra a abarcar todo –puede con trabajo extra y es el primero que acude cuando un amigo tiene un problema– suele disfrazar su egocentrismo bajo esa imagen de “todopoderoso”. Tener miedo al conflicto, a desagradar o a que no nos tengan en cuenta, nos hace caer en una actitud excesivamente complaciente que, por otra parte, no tiene por qué ser la consecuencia de haber tenido una infancia difícil –un padre autoritario, un entorno exigente, etc…–. Según Álvarez Campillo, “depende mucho del propio carácter de la persona, de si tiene lagunas en algún otro aspecto de su vida y pretende llenar la autoestima, la confianza o la seguridad desde fuera: alabando, complaciendo y respaldándose en los demás”. Esta actitud sólo puede encubrir el problema, pero la solución radica en la propia persona.

Más Información

En Google

Deja tu comentario...

Hospedado en Andinistas Hosting